Pues bien…., hace más de cinco mil años, en los registros más arcaicos de Egipto, este dios se identificaba con la “estrella perro” Sirio, la actual Alpha Canis Maior, la estrella más brillante del nuestro cielo después del Sol. Una estrella que desde Grecia, ocupa el lugar de honor en la constelación Can Mayor: su cabeza o mandíbula.
Esta asociación de la estrella Sirio con el dios Anubis, surge lógicamente, de la unión entre concepciones astronómicas y mágico- religiosas. Su origen…, es el siguiente:
Los sacerdotes-astrónomos egipcios habían observado que tras desaparecer de sus cielos setenta días, Sirio, la estrella más brillante del cielo nocturno, reaparecía como estrella de la mañana precediendo la salida del Sol por el horizonte occidental, un hecho denominado orto heliaco de Sirio.
Lo más asombroso del suceso, era que este fenómeno astronómico no sólo coincidía por entonces con el solsticio de verano, sino que además, anunciaba la pronta inundación del Nilo y por tanto, el comienzo de la siembra. Una nueva siembra…, un nuevo año: los egipcios fijaron precisamente en el orto heliaco de Sirio, el comienzo anual de su calendario solar, un calendario que en el año 3.000 a.C., había sustituido por exactitud, al calendario lunar.
Tampoco escapó a la observación de los egipcios, que el aumento del nivel de las aguas del Nilo devolvía la vida a la tierra reseca y estéril, y esta evidente “resurrección”, también tuvo una profunda repercusión en sus concepciones del más allá, y más concretamente, con la resurrección de las almas de sus muertos.
Así, en el rito funerario presidido por Anubis, “Superior de los Misterios”, el proceso de embalsamamiento del cuerpo duraba exactamente 70 días durante los cuales, de la misma manera que la estrella Sirio desaparecía del cielo, Anubis, haciendo justicia a su iconografía canina, acompañaba y guiaba al alma todavía no purificada del difunto, a través de sus dominios: el Mundo de los Muertos.
“Una hermosa sepultura te llega en paz, tras haber pasado setenta días en el lugar de embalsamamiento” (Fórmula funeraria egipcia)
Tras este periodo de 70 días, el cuerpo era trasladado finalmente hasta el sepulcro. Tenía entonces lugar el ritual “Apertura de la Boca“, un rito en el que a través de toques en distintas partes del cuerpo, se buscaba reanimar al difunto en el otro mundo. Tras recitar hechizos e instrucciones (Libro de los Muertos), el difunto finalmente estaba preparado para “navegar” y llegar sano y salvo, hasta “la otra vida”. El sarcófago era entonces cerrado, y la tumba finalmente sellada.
Así pues, Anubis era el Señor de la Muerte y del Inframundo, sí, pero también el guía hacia la Resurrección. De ahí el color negro de su pelaje, un color que en el Antiguo Egipto simbolizaba el renacimiento y la fertilidad, por ser negro precisamente, el color del limo que renovaba los campos tras la crecida del Nilo.
Se cierra así el círculo Anubis- Sirio, y sus connotaciones mágico- religiosas en el antiguo Egipto. Unas connotaciones que aunque creíamos olvidadas en el tiempo, laten y han perdurado bajo “otro rostro”, algo que comprobaremos fácilmente, al releer la leyenda de Cristoforo (cuyo nombre, repito, significa “ Portador de Cristo”), asociándolo a la estrella Sirio.
Así, del mismo modo que el Nilo se inundaba cuando la gigante Sirio, la estrella más grande de nuestro cielo nocturno , precedía y “portaba al Sol” tras su reaparición por el Este, las aguas del peligroso vado crecieron cuando el gigante Réprobo, “portó a Cristo” sobre sus hombros. Y con ello.., .la misma promesa de fertilidad:
“-…una vez que hayas llegado a la puerta de tu cabaña, hinca junto a ella en el suelo el varal que utilizas para atravesar el río; mañana cuando te levantes, el varal estará verde y lleno de frutos.”
Del mismo modo que Cristo, convirtió el estéril varal de Cristóforo en “una frondosa palmera cuajada de dátiles”, tras la conjunción de Sirio con el Sol (causa por la cual la estrella se hacía “invisible”), se convertían los yermos márgenes del Nilo, en un vergel.
Volvamos ahora tras los pasos del Cristóforo protagonista de este blog, y comprobemos el hermoso saber con el que Cristóbal Colón trazó su gesta.
EL hijo de Cristóbal Colón, aseguró que el nombre de su padre, se había puesto “como indicio del efecto que iba a derivarse, como si se tratara de pronosticar las maravillas y novedades que llevaron a cabo.” Y no mintió.
Como hemos podido comprobar en anteriores entradas, la historia se vuelve a repetir con el descubrimiento de América. Un Cristóforo, portando la Cruz de Cristo en las velas de sus barcos, ayudó a la cristiandad a traspasar un peligroso vado: el Océano Atlántico. Y sí… las aguas también se hincharon, y sí, ante los admirados ojos del Almirante también surgió, no un varal, sino todo un nuevo continente de tierra fértil y frutos incomparables. El gigante cananeo portó a Cristo, La Luz del Mundo, sobre sus hombros, y Colón no es menos, y siente tan, tan cercano el Sol, que teme que sus naves ardan.
Nombre y hazaña, son efectivamente, uno. Pero hay más…., aspectos sutiles que nos dan una idea de las fuentes del saber de las que bebía nuestro Almirante, y que dotan al descubrimiento de América de un simbolismo, que clarifica un complejo proceso de elaboración y una minuciosa “puesta en escena”.
Y es que … el viaje hacia el descubrimiento, dura, ni más ni menos, que 70 días. Setenta días desde que Colón partiera de Palos y alcanzara las costas de San Salvador; y otros setenta días, desde que Colón abandonara las Antillas y regresara al Puerto de Palos.
http://elhilodoradodeariadna.blogspot.com/2010/09/28-sietes-viernes-y-america.html
Mucho se ha especulado sobre el por qué Colón pasó tanto tiempo en Canarias, antes de partir definitivamente hacia lo desconocido, y mucho se ha divagado también, sobre por qué Colón arribó y pasó un tiempo en Lisboa antes de alcanzar definitivamente, el puerto de Palos. La respuesta puede que se halle en Sirio, y en su orto heliaco.
Durante el viaje hacia el descubrimiento, el Almirante ajustó tanto los tiempos de su hazaña para cumplir los 70 días que precisaba, que no sin causa se produjo dos motines a bordo y un profundo desconcierto entre los hermanos Pinzón, que no comprendían por qué su capitán, no desembarcaba finalmente en las tierras que aparecían en los mapas que portaban. Pero… ¡¿Qué sabían ellos de las estrellas y conjunciones portadoras...de la Luz del Mundo?!
Cristo llamó por tres veces a Critóforo, antes de que lo portara sobre sus hombros. En multitud de ocasiones, Anubis, el dios egipcio, aparece como hermano gemelo de otro cánido llamado Upuaut, “EL abridor de caminos”, y ambos son relacionados a su vez, con otro dios-perro, Jentiamentiu, cuyo nombre significa “El que está a la cabeza de los Occidentales ”. Tres fueron los hermanos Colón: Cristóbal, Bartolomé y Diego, y detrás de cada uno de estos nombres, late nuevamente un simbolismo profundo y esclarecedor. Actualmente se sabe que Sirio tiene una estrella-hermana (Sirio B), y se especula seriamente sobre la existencia de una tercera.
Upuaut, “El abridor de caminos” y Jentiamentiu “El que está a la cabeza de los Occidentales”. Aún salvando la distancia de más de 4000 años…¿Puede concebirse, nombres más apropiados con los que rubricar la gesta llevada a cabo por los tres hermanos Colón ? Cristoforo , ”El portador de Cristo”…¿Puede explicarse de forma más escueta, el desembarco del cristianismo en el Nuevo Continente?
Sin embargo, en todo esto hay algo desconcertante y un tanto… “extraordinario“. Colón nunca firmaría como Cristóforo, sino como Xpo Ferens, una rúbrica que no significa como muchos creen “Portador de Cristo”, sino “El que lleva para Cristo”.¿ El que lleva para Cristo.. qué?
Es bajo esta firma, donde se esconde el verdadero secreto de nuestro Almirante, el secreto que lo trasciende: el secreto de su silencio.

Soy m...os, voy a empezar a escribirte en clave, por eso del ocultismo, todo se contagia. Estoy conspiranoico.
ResponderSuprimirNo seas tan radical defendiendo el Colón genovés, sabes que Lorente analizó los restos de Simón Bolívar, y ahora va por los restos de Francisco de Miranda, precursor de la Gran Colombia,de la independencia iberoamericana, de la independencia de EEUU, y de la Revolución francesa.
Francisco de Mirandda era masón. La logia de San Juan se fundó el 24 de junio de 1717 . Los lemas de la revolución francesa son los lemas de la masonería.
Bueno a lo que iba, que en Venezuela se "filtró" la siguiente frase: "se sabe ya que Colón no era italiano". Juan Muñoz 08 2011
Realmente me quedó un blog muy masón, aunque soy totalmente ajeno a este mundo, mi entrada pasional en el foro de emagister da prueba de lo fortuito de mi encuentro con ese mundo, al que era totalmente ajeno.
Leyendo una página de masonería me encuentro con estas frases:
"Sin embargo, estudios más conscientes descubrieron que la Gran Pirámide es la miniatura perfecta de las leyes del Universo, que están grabadas en el cuerpo humano"
http://eruizf.com/masonico/adoum/adoum_uno_02.html
Sabes que en mi blog lo empecé con las pirámides de forma fortuita. Y sabes que las pirámides se contruyen siguiendo un esquema fractal, como los árboles y otras agrupaciones celulares. Bueno todo esto lo tengo registrado, y hay una cosa que no te puedo contar que tiene que ver con el crecimiento celular y las pirámides. Pero a mí se me ponen los pelos como escarpias. Está registrado. Sería una bomba, cómo se cumplan mis profecías registradas.
Aunque suene muy friki, no sé si en el paleolítico o en el neolítico los chamanes y el hombre tuvieron una paciencia infinita para observar la naturaleza. Pero el conocimiento de las universidades, no sé cómo decírtelo, a veces tengo la impresión de que el mundo está manejado por "gente" con un conocimiento heredado muy superior y lo que nos llega son migajas en forma de universidades. El poder y el ocultismo debe dar mucho morbo, porque se sigue aplicando al mundo de la ciencia. Yo ya desconfío de la aparente candidez de la Reina Sofía y sus reuniones con el club Bilderberg. Que conspiranoico estoy hoy. Conspiración judeo masónica. Es que Colón es una auténtica piedra Rosetta, un personaje bisagra que abre y explica muchas puertas.
Un saludo
jajjajaja...Ok, ok...¿ así que ahora te tengo que llamar M..os,, en código cifrado? Pues como tenga que cifrar Ari, ¡¡ me quedo sin letras!! ;)
ResponderSuprimirSe te echa de menos en el debate y ya veo que lo del blog iba en serio. Seguro que tarde o temprano, te animarás con nuevas cosa y volverás a publicar, ya que me temo que esto engancha. Como bien señalas, Colón es esa bisagra que abre la puerta a un saber totalmente diferente...y quieras o no, te engancha.
Creo que ya dejo el debate de nuevo. Me quita mucho tiempo, y somos los mismos. Ya nos hemos dicho todo...y repetirse tanto es cansino, la verdad.
Pero M..os, defiendo que Colón es genovés, por los datos, ni más ni menos. Son abrumadores, los mires por donde los mires. La realidad es que hoy por hoy...Colón sigue siendo italiano...( aunque no tiene ninguna importancia donde haya nacido, sino lo que fue).
Yo también me asombro de los conocimientos que se manejaban antiguamente. Y sigo buscando y estudiando, para ver hasta donde me llevan, aunque sé que nunca daré con la fuente. Pero mientras tanto aprendo y disfruto....que ya lo es todo. Pero sí...muy a menudo, reconozco que los pelos se me ponen de punta.
No voy a negar que también creo que hay un grupo de personas que juegan a ser dioses, pero tengo la certeza de que lo impredecible, les pone casi siempre en su sitio. Dudo muchísimo de su infalibilidad, por mucho que se obcequen en creerse tan omnipotentes.
Creo sinceramente que el ser humano, es bastante “infantil”, y más aquel que juega al poder. Y ya puestos...si soy sincera, creo que en el fondo los que realmente están jugando con nosotros...somos nosotros mismos a través de nuestro inconsciente.
En definitiva... no me tomo nada de esto muy en serio, porque como tu señalas...eso de los grupos masones, judios, cristianos, etc, etc, lo único que hace es dar morbo y crear odios y fobias. Lo que me fascina es lo que hay detrás de tanta tontería, lo que nos une e intentan ocultar unos y otros: la luz del conocimiento.
Lo demás...juegos de niños.
Un beso...y para friki, yo, que encima me encanta serlo.
Por cierto...¿Se te olvida que Don Juan Carlos es el rey de Jerusalem? También lo fue Fernando el Católico....desde 1502, año en el que Colón transforma la firma del “EL Almirante” a “Xpo Ferens”.