
Como hemos visto, las “S” forman un triángulo equilátero. Pues bien... el centro de todo triángulo equilátero, es el centro de un círculo que engloba a todos sus vértices. Así, a la lectura triangular, se le uniría una lectura CIRCULAR de los puntos.
Si el círculo, la figura perfecta para los pitagóricos, es dividido en partes iguales por los seis puntos que recoge la firma de Colón, y esos puntos son unidos consecutivamente entre sí por líneas proyectadas hacia el infinito, comprobaremos que dichas líneas se cruzan formando la Estrella de David o Sello de Salomón.


Muchos estudiosos han considerado que esta presencia oculta de la Estrella de David en la firma de Colón, es evidencia de su fe judía. Para mí, esta es sólo una forma pobre de ver la personalidad del Almirante, cuyo Dios, recordemos, no es el Dios de unos..., sino el Dios de Todos:
“ O estulto (tonto) y tardo a creer y servir a tu Dios, DIOS DE TODOS” (Relación del Cuarto Viaje)
Y es que uniendo estos mismos puntos entre sí, pero desde el centro del círculo, lo que obtendremos es un Crismón o Monograma de Cristo.


Ambos símbolos, sin embargo, se reconcilian y complementan desde la filosofía griega, desde los conceptos del Macrocosmos y Microcosmos:
Mientras que la unión de los seis puntos a través de líneas proyectada hacia el INFINITO, representa al Macrocosmos y la Luz o CONOCIMIENTO EXTERIOR ( Estrella de David= Sol); la unión de los seis puntos a través del CENTRO del círculo, representa al Microcosmos y a la Luz o CONOCIMIENTO INTERIOR. (Crismón = Cristo= Ungido por el Espíritu Santo= Iluminado).

Aquí, sin embargo, no termina la riqueza del anagrama. Analizando que tres son sus filas y columnas, y que ambas conforman la tercera figura geométrica básica, un CUADRADO, haciendo una lectura de la fila y columna centrales (CRUZ), obtenemos dos sentencias:
En horizontal, leeremos S.A.S , que aunque nos sorprenda, se identifica nada más y nada menos que Mohammad, conocido en Occidente como Mahoma. SAS ( Salli Allahu ua alaihy ua ali ua Salam) es una recomendación islámica de saludo realizada cada vez que se nombra al profeta, y que viene a significar: "Que Dios le envíe Paz, Oraciones a él y a su familia"
En vertical, obtendremos las iniciales SAM, que constituyen según el libro cabalístico Sefer Yetzirá (“Libro de la Formación” o “Libro de la Creación”), las tres letras Madres de la Creación: la Shin, el Aleph y la Mem.

Si bien a lo largo de este blog se han tratado aspectos que rebelan la filiación de Colón con la cábala, muchos de ustedes se habrán sorprendido por el significado de SAS, y quizás, lo encuentren forzado:
“Si yo robara las Indias y tierra que ai(n) faze en ello(?), como ahora se habla, del altar de San Pedro y las diera a los MOROS, no pudieran en España amostrarme mayor enemiga. ¿Quién creyera tal a donde ovo tanta nobleza?”
Sin embargo, este extracto de la carta enviada por el Almirante a Doña Juana de la Torre, demuestra que Colón debió frecuentar el trato con el islam, ya que se le acusaba nada más y nada menos, que de querer robar las tierras del “altar de San Pedro”, para entregarlas a los “moros”.
Como pueden comprobar, el anagrama de Colón es un digno ejemplo de Concordia. Una concordia sin duda, adelantada a su tiempo, pero esencial en la creación de la Casa Santa, la Nueva Jerusalem, la Nueva Casa de la Paz.
"Digo que el Espíritu Santo obra en CRISTIANOS, JUDÍOS, MOROS y en TODOS OTROS DE TODA SECTA, y no solamente en los sabios, más en los ignorantes" (Carta a los Reyes (1501) XLIII)

Muchos, han dado y dan giros y quiebros a la firma de Cristóbal Colón, con la certeza de que en ella estaba velada la verdadera identidad del personaje. Ni se equivocaban... , ni se equivocan... , aunque yerran eso sí, en el lugar de su búsqueda.
Llegados a este punto, ya sólo queda mostrar en qué parte de su firma, Cristóbal Colón revela su identidad. Y para ello, debemos fijar nuestra atención en esa parte que todos han pasado por alto: el garabato que precede a su Xpo FERENS./
Consuelo Varela, en su libro “Cristóbal Colón, Retrato de un hombre”, señala con respecto a él:
“Invariablemente a la izquierda de la misma (se refiere a la firma) aparece un signo que semeja una F retorcida, que algunos han querido interpretar como una J mayúscula entrelazada con una S, y que transcriben como la abreviatura de Jesús.”
Pues bien...observen por un momento, este “garabato”:

Y ahora con un lápiz, intenten escribir SIN LEVANTAR la punta del papel, un ocho (8) y encima una "I" latina mayúscula, al modo de antes: un tanto historiado y con dos pequeñas líneas horizontales: una en su parte superior y otra en su inferior.
Observen el resultado...y el parecido con los garabatos de Colón.
8I : Xpo Ferens./

¿El método de encriptación? Cambio de orden de las dos siglas ( 8I = I8 ) , y la utilización de un numeral árabe no utilizado por entonces en el mundo cristiano, por uno latino ( 8=VIII )
El desciframiento...:
8I= I VIII= Inocencio VIII
En definitiva:
Inocencio VIII :El que porta para Cristo el dios de Israel.

(Foto de tumba de Inocencio VIII, con la Lanza de Longinos, símbolo del dominio del Mundo)
He aquí la prueba tan largamente buscada: aquella que dilucida la verdadera personalidad del personaje, escrita por su puño y letra.
¿Descabellado?
No, no lo crean. Las pruebas, incluso gráficas, no son una ni dos...., sino muchísimas, como intentaré mostrar a partir de ahora.
Para ello, eso sí, será necesario que continuemos recorriendo esta "forma diferente de entender la historia", ya no de la mano de nuestro misterioso Almirante, sino de la del noble genovés JUAN BAUTISTA CIBO COLONNA, el Papa olvidado.
"Que no permanezca confundido eternamente"( ruego atribuído a Cristóbal Colón)

(Observen por favor, la similitud entre la efigie de Inocencio VIII, y la que se considera la pintura más fiel del Almirante)

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